Y llegó el día que tanto estábamos esperando!! Hoy nos íbamos de excursión a un laboratorio experimental de arqueología!!
Por un día se trasladaron a la forma de vivir y de nuestros antepasados!!
Por eso nada más salir del cole y montarnos en el autobús todos/as llevaban esta cara de ilusión y alegría!!
Una vez llegamos, colocamos todo en orden para luego saber dónde se encontraban nuestras cosas.
Seguidamente nos convertimos en la tribu de los "mamuts" y así nos identificarían durante toda la jornada.
Luego pasamos a una sala donde nos informaron de dónde estábamos y de cómo cazaban, vivían, y se relacionaban nuestros antepasados.
Para ello contamos con la inestimable ayuda de "Tan-tan"
Una vez salimos de la sala nos dispusimos a desayunar.
A continuación realizamos el primer taller que consistía en acercarnos al mundo de la cerámica.
Luego al de agricultura
Finalmente realizamos tortitas en el taller de gastronomía.
Después de tan agotadora jornada nos despedimos de los/as monitores/as y nos fuimos de vuelta al cole.
Desde aquí quiero agradecer sinceramente vuestra colaboración y ayuda en todas las orientaciones que se os proporcionó para que esta experiencia fuese más sencilla de realizar.
Concretamente me refiero a las camisetas de colores y la gran colaboración prestada en los momentos de subida y bajada del autobús para la entrega de vuestros/as hijos/as.
El jueves también nos visitó la familia de Joel, para realizar el "Taller de participación familiar". En este caso optaron por la modalidad de cuentacuentos y más concretamente la llevaron a cabo con títeres y la ayuda del guiñol.
Una vez se presentaron Laura, Nicki y Daniela, procedieron a contar uno de los cuentos de Mica y Pato.
A vuestros/as hijos/as les encantó, solo hay que verlos...
En estas fotografías podéis ver lo que vuestros/as hijos/as veían y lo que ocurría detrás del guiñol...
Una vez finalizó el relato de la historia, se hicieron actividades de compresión del cuento, de enriquecimiento del vocabulario y de manipulación de los materiales utilizados para desarrollar la experiencia.
Finalmente Joel, les repartió y globo con arroz en su interior para que cada familia construyera su propio títere...
Antes de irse, se llevaron un auténtico cargamento de besos y abrazos de todos/as ellos/as por lo bien que lo habían pasado, por las actividades que habían realizado, por lo mucho que habían aprendido...
Desde aquí solo tengo palabras de agradecimento para la familia de Joel, por el grado de implicación y por la empatía e integración con el grupo de niños/as.
El jueves se dedicó a la visita a la exposición de la Semana Cultural y para asistir al cuentacuentos.
He de resaltar la gran profesionalidad y maestría en la técnica de contar cuentos de la persona responsabilizada para desarrollar esta actividad. Consiguió captar la atención de unos setenta y cinco niños/as, seleccionando perfectamente las historias que contó, adaptándolas a las edades de vuestros/as hijos, creando un ambiente de fascinación y misterio...
¡¡ENHORABUENA!!
Mirad la cara de vuestros/as hijos/as...
El primer cuento que pudimos disfrutar fue "Ahora ¿qué va a pasar?"
El segundo fue: "La mariquita de una sola manchita".
El miércoles se dedicó al desarrollo de un taller sobre educación en valores que impartió la Sta. Antonia.
Lo realizó a través del cuento "Bufanda y flequillo".
Bufanda y Flequillo vivían a una cuadra de distancia. Todas las mañanas, luego del desayuno, Bufanda pasaba a buscar a su compañero para tomar el autobús e ir juntos al colegio.
Conocían el recorrido de autobús hacia meses, y sabían que debía retroceder unas cuadras para tomarlo cuando todavía quedaban dos asientos libres. Los que subían luego debían viajar a pie. A medida que recorrían el barrio, el autobús se iba llenando y llenando como si se volviera redondo. Parecía increíble que pudiera albergar a tanta gente. Los estudiantes con sus carpetas y mochilas, los oficinistas con sus portafolios, y las secretarias con estas carteras tan lindas, pero que ocupan tanto espacio...
Cada vez que subía un anciano, una mujer embarazada o incluso cuando veían a la profesora de Música que llevaba a su hijo a la guardería antes de entrar al colegio, ellos se hacían los dormidos. Bufanda (de ahí viene su nombre) aprovechaba la hermosa prenda multicolor que cubría su cuello (y que con tanto amor le había tejido su abuela) para esconderse dejando ver solo las pestañas. A Flequillo, en cambio, sus largos cabellos le servían para ocultar su rostro hasta el mentón.
Y los que cedían gentilmente sus asientos eran siempre los mismos; una niña de último año, el empleado de la librería, la muchacha de la estación de servicio...
Una mañana, cuando ya habían pasado todos los peligros, es decir, cuando todos los que debían sentarse ya lo habían hecho sin que Bufanda y Flequillo tuvieran que pararse, los dos niños conversaban alegremente. Pero en una parada les pareció divisar por la ventanilla que, sobre la acera, había más gente esperando que la habitual. Entonces ¡a dormir de nuevo!
Un señor mayor subió ayudado por un bastón.
Ya se levantará la rubia del primer asiento, pensó Flequillo, y así fue.
¡Uy! Sube una señora con un bebé en brazos... Sí, pero todavía está la niña de gorro rojo; ella siempre se levanta, dijo para sus adentros Bufanda sin equivocarse.
Una señora mayor subía con mucha dificultad llevando una enorme bolsa con un tejido. Bufanda y Flequillo se escondieron aún más, sabiendo que ahora sí les tocaba a ellos.
Nadie le cedió el asiento a esta dulce anciana. Fue entonces cuando el chofer tuvo que detener el autobús y dirigirse a los pasajeros.
-A ver si alguien le da asiento a esta señora... Tú, el de la bufanda, ya sé que no estás durmiendo; todos los días te veo hacer lo mismo.
Bufanda se restregó los ojos haciendo como que se despertaba por los gritos del chofer. Hubiera querido seguir actuando, pero los ojos de la abuela que los miraban no se lo permitieron.
El miércoles también fue el día dedicado al programa bilingüe. Por ello se proyectó la película de "Los tres cerditos" en lengua extranjera.
El martes fue el día de la actuación del baile que la Sta Rocío, preparó en las semanas previas. Consiste en realizar siete pasos hacia delante, nombrar el sombrero , y el bastón en lengua extranjera, realizar pasos hacia los lados y luego hacer el proceso inverso.
El lunes se reservó para trabajar aspectos de Ecoescuela. Por ello realizamos el experimentos de comprobar los movimientos de las plantas para buscar la energía solar: fototropismos.
Por eso dividimos el gran grupo en pequeños grupos de manera que todos/as participaran: unos/as vertieron tierra en los vasos, otros/as pusieron las semillas, otros/as las taparon con más tierra, y finalmente otros/as regaron.
Luego colocamos las macetas en distintos lugares del aula: dos las colocamos en un lugar donde no tuviesen dificultades para tomar la energía solar (ventana), otras dos donde fuese imposible que el sol llegara a ellas (ropero) y otras dos donde el sol entraba por una pequeña ranura (cajón semiabierto)
Cuando tengamos los resultados de este experimentos lo publicaremos en una entrada.
En este vídeo podréis apreciar lo que intentamos demostrar con este experimento.